jueves, 28 de mayo de 2015

Tiempos de Generaciones y Dulces Recuerdos

Por los tiempos de generaciones, mis han contado mis abuelos que en su época, aun que no tenían las facilidades que hoy en día tenemos, les resultaba difícil pero no imposible algunas cosas, por ejemplo; el transporte público, en ese tiempo no se contaba con tal servicio, así que para salir fuera del municipio de Cosautlán, caminaban por el tramo de Piedra Parada, la vía mas corta para llegar al poblado de Teocelo, entre matorrales de café, pastos verdes y ríos, con grandes sacrificios pero nunca imposible de llegar a su destino. Si tenían la necesidad de viajar aun mas lejos, por ejemplo nuestra querida capital: Xalapa,esperaban a que los llevara en ese entonces el famoso trenesito llamado Piojito, el cual ahora lo vemos en la capital misma, en la parada de los Sauces. 



Otro ejemplo es; la fiesta del 2 de febrero, día de Nuestra Señora de la Candelaría, igual para la época resultaría difícil que los juegos de ese entonces llegaran hasta nuestro municipio en las condiciones que mencione anteriormente, pero de que llegaban, llegaban. Mis abuelos, aunque los juegos que traían en ese entonces no son como los de ahora nos traen cada año, en su etapa de juventud y enamoramiento, se subían a estos como una de tantas experiencias que dejaron en vida. Me cuenta mi abuela que le gustaban mucho los algodones de azúcar y que aunque todo se viera muy sencillo para ellos siempre sera algo grande y de gran valor.

Por su parte, mis padres me cuentan que, a diferencia de mis abuelos, ellos gozaron aun de mas privilegios, para su época ya había carretera Teocelo - Cosautlán, y que las fiestas del 2 de febrero ya se contaban muchas cosas mas. Para la experiencia estos últimos, me cuentan que, pese a la no aceptación de su noviazgo por parte de sus padres respectivos, ellos siempre quedaron de verse en estas fechas, como un amor clandestino, y aunque a veces tuvieron muchos conflictos jamas dejaron de verse. 

Por mi parte, recuerdo desde niño, que me gustaba mucho subirme a los juegos, era una época ya mas moderna, me gustaban mucho las delicias y los algodones de azúcar, mis hermanos y yo jugábamos a las tradicionales canicas, a insertar el aro en las botellas, visitar a Nuestra Señora de la Candelaria con nuestros padres, al arreglo floral que se le hace cada año, la carretera un poco mas moderna también.

Cada época es distinta, cada una es de otro color, el parque, las calles, la iglesia, el transporte publico, los juegos, todo cambia, pero lo que jamas cambiaran son nuestros recuerdos, estos siempre quedaran impregnados en nuestra memoria.

Ayer fueron mis abuelos y mis padres, hoy soy yo, pero mañana, el día de mañana, serán mis hijos que como yo siempre tendrán una historia que contar, son solo tiempo de generaciones y dulces recuerdos para todos.

Fin.

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