martes, 19 de mayo de 2015

Duque: El Perro de la Predicción


Hace muchos años, en la Localidad de Lagunilla, Cosautlán donde es originaria mi familia, existía un perro el cual mi abuelo llamaba Duque, este animal era muy especial para mi abuelo ya que lo consideraba parte de la familia. Duque era un pero tranquilo, educado y siempre fiel a la familia, cuando salia mi abuelo a trabajar al campo entre los cafetales, este lo acompañaba. En ese entonces mi mamá aun no nacía pero me cuenta por voz de mi abuelo, que perro como ese nunca mas volvió a tener.

En un día, común en el que mi abuelo solía ir a trabajar como siempre Duque lo acompañan, sin imaginar que después de ese día las cosas no volverían hacer como antes, mi abuelo e daba lo que consideramos hoy en día mantenimiento al campo, el apodaba las fincas de café, una de sus actividades cotidianas, sin embargo, la tarde no se hizo esperar y ya era hora de que mi abuelo regresara a casa a descansar, pero algo extraño sucedía, noto que Duque no se encontraba en el lugar en el que lo vio por ultima vez. Pensando que Duque lo seguiría, mi abuelo dio partida hacia el camino que lo guiaría a casa, cuando salio a la orilla de la finca, el perro no hizo acto de presencia alguna, mi abuelo considero esperarlo un poco imaginando que andaba paseando o jugando entre los cafetales; pasaba el tiempo y el seguía en las mismas, Duque no aparecía. Sin dudar mas un segundo mi abuelo decidió ir a buscarlo regresando al lugar de trabajo que mantuvo en su momento, llegando ahí no había nada de Duque, le grataba con cierta euforia ¡Duque! ¡Duque, ¿donde estas?!;. La noche no se hizo esperar y cuando menos lo noto mi abuelo, ya se obscurecía el día, salio a el camino de nuevo y apenas tomando una cierta distancia de unos cuantos metros, algo lo detuvo, retrocedió la mirada,y a lo lejos, a casi la misma distancia donde salio mi abuelo de la finca se vio el gran Duque, el amigo mas fiel que en ese momento tenia mi abuelo, el se alegro de verlo y le llamaba a su encuentro, pero misteriosamente Duque no se movía de donde estaba, por mas que le llamaba mi abuelo el perro quedaba inmóvil, ¡Duque, vamos a casa!, le decía repetidas veces, mas Duque no hacia caso. 



La mirada de Duque era extraña para mi abuelo, lo veía triste, nostálgico, como si hubiera sabido las cosas que iban a pasar en su momento y que su intención de haberlo visto por ultima vez a mi abuelo no era precisamente para despedirse, sino para decirte un ¡Hasta pronto!, Duque se fue, mi abuelo lo siguió hasta donde le alcanzo permitirle la obscuridad verlo, ya no regreso por mas que lo llamo muchas veces. Tomando partida hacia casa, llego mi abuelo con tristeza y descontento, desconcertado por la actitud de Duque, preguntándose por que se fue y si iba a regresar. Al día siguiente, lo mas temprano que pudo pararse entre las primeras luces del día, mi abuelo se dirigió hacia el lugar donde vio por ultima vez vio a su gran amigo, pero no había nada, se le hizo por ir al río en consideración, y llegando ahí, observo que, Duque, el perro mas fiel, estaba entre las piedras del río ahogado. La tristeza embargo a mi abuelo, preguntándose que fue lo que paso y por que lo hizo.

Tres días después, la muerte alcanzo a mi abuelo, y se dice que Duque, el gran perro de la predicción se adelanto para acompañar a su amigo en la otra vida que nos espera a todos, y donde ahora ellos de seguro están juntos.

Fin.

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